Tan pronto emprendì este proyecto de 14 años de mi vida en Cuba, supe que necesitaba conservar la integridad de cada imagen y de cada palabra.
No hubiera podido dejar que nadie altere o destruya su contenido.
Supe que solo creando una casa editorial independiente podrìa asegurarme de que se respete mi voluntad.
Mientras más ayuda recibo de mis estudiantes para la producción de lós libros, más nos convencemos de que la edición coral es la mejor y única manera de poder hacer libros en estos tiempos. EB